El formato TED para presentaciones en Bibliotecología

“El hombre tiene corazón, aunque no siga sus dictados.”

Ernest Hemingway

Uno de los desafíos que implica preparar una presentación es comunicar una idea con claridad y en poco tiempo. Para ello se necesita de una estructura narrativa (por ejemplo, introducción, desarrollo y conclusión), es decir, de una construcción lógica. Sin embargo, no se reduce solamente a ese aspecto, sino que hay una cuestión emocional que conviene considerar: una presentación es un acto que ocurre en un tiempo presente, vivo, frente a otras personas que sienten; por lo cual no puede ser solamente una enumeración de hechos, datos y argumentos racionales.

Los eventos TED son promocionados como «Los recitales de ideas más grandes del mundo». TEDxRíodelaPlata 2023. Imagen propia.

El año pasado, buscando bibliografía para elaborar una presentación en la 21a Jornada sobre la Biblioteca Digital Universitaria (JBDU), encontré en la Biblioteca de la Universidad de Palermo un libro cuya lectura me absorbió por completo. Su título es Hable como en TED: nueve secretos para comunicar utilizados por los mejores y fue escrito por Carmine Gallo.

Según este libro, para hacer una presentación es fundamental contagiar una pasión. Si uno se siente inspirado por una idea, es probable que pueda transmitirla con mayor efectividad. Como afirma el autor, lo que distingue a los maestros de un determinado campo de quienes simplemente trabajan en este es una cualidad emocional (p. 33). Esta es la que, en definitiva, hará que las historias que contemos, las diapositivas y la manera en que nos comuniquemos cobren vida. La felicidad lleva al éxito, no al revés, asegura el autor.

Luego de encontrar una idea inspiradora, se pueden considerar los nueve elementos que Gallo observó en las charlas TED con más reproducciones en su sitio web. A continuación, enumero cuatro que apliqué en mi presentación en la JBDU. Los dos primeros están relacionados con la construcción lógica del discurso y los dos últimos con lo emocional:

  1. Comunicar las ideas con la brevedad de un tweet: la brevedad, sostiene Gallo, implica claridad y facilita que el público recuerde nuestra presentación. Para eso, hay que clarificar la gran idea que queremos contar, y poder sintetizarla, idealmente, en 140 caracteres.
  2. Aplicar la regla de tres: como somos capaces de recordar bien tres ideas en el corto plazo, es conveniente estructurar una presentación en tres grandes partes, que derivan de la idea que deseamos comunicar. Medido en el tiempo, si nuestra charla se extiende por 18 minutos, cada una de las partes debería durar 6 minutos. Esta estructura es denominada por Gallo como «mapa de mensajes».
  3. Incorporar historias y anécdotas personales: «las ideas son la moneda de cambio de este siglo» dice Gallo, pero las historias son las que hacen posible «su circulación». Como a la mayoría de nosotros nos cuesta procesar ideas abstractas, una solución es contar historias porque estas permiten transformar «los conceptos en ideas tangibles, emocionantes y memorables» (Gallo, p. 74). Cabe destacar que, para que sean efectivas, las historias deben presentar un conflicto que resuelve un héroe. Quizás una de las presentaciones orales que mejor han incorporado este concepto es el discurso que dio Steve Jobs en un acto de graduación de la Universidad de Stanford en el año 2011.
  4. Crear momentos de asombro: hasta la idea más abstracta y difícil debe emocionar a nuestra audiencia. De acuerdo a Gallo, recordamos lo aprendido cuando «en nuestro cerebro se libera dopamina, un compuesto químico que aparece, entre otras razones, al aprender algo nuevo y emocionante» (pp. 138-139). La forma de hacerlo es preguntarse qué recurso puede captar mejor la atención del publico (una historia, una imagen o foto, un dato estadístico impactante, etc.).

En resumen, según observé en mi experiencia, puedo asegurar que estos elementos fueron muy efectivos en la presentación que di, porque me ayudaron a transmitir una idea con eficacia y conectar con el público. Después de todo, además de racionales, somos seres sensibles, aún en un evento profesional.

Bibliografía

Gallo, C. (2016). Hable como en TED: Nueve secretos para comunicar utilizados por los mejores. Conecta.

Compartir